miércoles, 19 de octubre de 2011

El señor de las liadas: La comunidad de Doncaster

Boyra Bolsón, acompañado de sus amigos hobbits George McKenzie y Ralph Spiders, se encaminaba a tierras de Leeds para encontrarse con la amiga que tanto le había ayudado a llegar a la Comarca de Doncaster. Lo que nuestros audaces compañeros no sabían es que Boyra Bolsón había sido maldecido por los Guardianes del portón de Priory Place. ¿Que quienes son los Guardianes de Priory Place? Tenéis razón amigos, quizás debiera empezar desde el principio...

                                                ¿Adivinas de quien son estos pies?
Boyra Bolson, George McKenzie y Ralph Spiders preparaban una nueva fiesta hobbit para sus amigos consejeros-de-diferentes-lenguas, trabajo que también Ralph Spiders desempeñaba con arte y manejo. Para ello, se aprovisionaron de pan de lembas (nachos) e hidromiel (no hace falta ni que lo traduzca) como era propio en las fiestas hobbits. La velada fue muy agradable, todos los amigos agotaron hasta la última gota de Hidromiel, sólo hubo un pequeño incidente sin importancia, y es que tras mucha mucha Hidromiel dos de los queridos invitados se convirtieron en los mea-jardines, cosa que nuestros queridos hobbits no acabaron de entender, puesto que poseían un hermoso baño del que se sentían muy orgullosos.



Cuando hubieron agotado la reserva hobbit de bebidas enajenantes partieron hacia Priory Place. Una taberna con buena música y precios populares. Los hobbits estaban bailando y disfrutando hasta que los Guardianes del Portón irrumpieron en medio de su danza para embrujarlos. Nuestros valerosos no rehuyeron la confrontación física a pesar de la inferioridad corporal que por su condición de hobbits padecían. El resultado de la batalla sólo dejó un moratón en el brazo de nuestro amigo McKenzie, pero más importante era, y de esto nuestros amigos hobbits nada sabían, la tremenda maldición que le había caído encima a Boyra Bolsón. 


Al día siguiente de la fiesta hobbit nuestros compañeros se encontraban en Leeds, tuvieron tiempo de visitar La galería de Arte, donde el arte y cultura del lugar les envolvió y maravilló. McKenzie y Spiders, en un arranque de homosexualidad no bebedora, regresaron a casa, dejando a Isabel Grandadinel y Boyra Bolson solos (a excepción de la maldición que se cernía sobre el hobbit) La maldición constaba de:

(Lista de putadas de la semana de Boyra)

- La de la hora cambiada (Boyra nos hizo levantarnos a las 9 de la mañana pensando que eran las 10, sabemos que no suena tan horrible pero tomamos mucha mucha pero que mucha Hidromiel y nos acostamos a las 4)
- La del tren (Boyra se compró un billete de ida y vuelta y sólo usó el de ida porque no hubo tren de vuelta para él ese día, llegó tarde al último tren, vamos)
- La del Orc-Hooligan (Boyra fue agredido, le dieron una patada, por un Orco-Hooligan que iba escoltado por una horda de orcos)
- La del hotel (Todos los hoteles de la ciudad estaban llenos por un partido de Rugby importante que había tenido lugar, y los que no costaba una cantidad de dinero desmedida para el agujereado bolsillo de Boyra)
- La de la tarjeta (Como Boyra no tenía un duro intentó pagar con la tarjeta española, que según sus cálculos tendría 1,36 euros, como la tarjeta no pasaba el hombre que le atendía consiguió sacarle un billete de baja velocidad que salió dos horas más tarde y cuya duración era de una hora. Boyra llegó cansado, sin tabaco y con saldo negativo pero ilusionado por la entrevista de trabajo del siguiente)
- La de la tarjeta... SIM (El imbécil de Boyra nos hizo ayudarle a buscar la tarjeta SIM que creía haber perdido, desesperado el hombre, en la búsqueda se reportó la muerte de un caracol que murió aplastado y un intento de homicidio involuntario a una babosa merodeante, todo para luego encontrarla finalmente en su cartera, decidme si no es para pegarle un bofetón)
- La de la entrevista de trabajo del día siguiente (Nunca tuvo lugar porque llegó tarde y encima lo que buscaba no existía, salió en un lugar parecido a la estación de los negrales)
- La de los no-bomberos en el no-incendio (Esta no es de Boyra, pero la achacamos a su proximidad: El imbécil de mí, Raúl, se puso a cocinar sin encender el extractor y la alarma anti-incendios se puso a sonar como loca. Los bomberos nunca aparecieron. Muy tranquilizador)



P.D. Aparte de la maldición nos encontramos bien, hoy he preparado una ensalada César muy rica y mañana Boyra y Jorge se van a hacer el National Insurance Number. ¡Y mañana es mi cumple!
P.D. 2 Queremos meter esto pero no sabemos donde porque correspondía al blog anterior: Un día nos dieron un abrazo unas personas muy extrañas y felices.
P.D. 3 Se mantiene el misterio del anterior blog.

4 comentarios:

  1. AJAJAJAJAJAJA OMG OMG!!
    Por el amor del pato viudooo!!
    Espero que los pelos de vuestros pies sigan creciendo ajaja

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  2. jajajajaja dios maldita Paula jajajajajajajajaja me he empezado a reír en medio del autobús!

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